domingo, 8 de marzo de 2009

Se murió el verbo poner

A pesar de los esfuerzos de unos pocos que lo intentamos, se murió el verbo poner.A pesar de que este verbo registra hoy 44 acepciones, según el diccionario de la RAE, la gente no quiere, no sabe o le da pena utilizarlo. Lo reemplaza por el verbo colocar, que solo lo registra la RAE en sus cinco significados. Así, hoy, nos colocamos contentos, tristes o nerviosos; nos colocamos la ropa y los collares; de la misma manera, las gallinas colocan huevos y hasta el sol ya no se pone; se coloca. Paz en su tumba.

No va a funcionar

Hasta hace unos diez años, en el Tolima podíamos afirmar que contábamos con una ventaja al tener el Conservatorio con toda su trayectoria de más de cien años y un reconocimiento en el ámbito nacional. Pero hoy, muchas universidades del país han abierto facultades de Música y es creciente el interés de las nuevas generaciones por hacer de la música su proyecto de vida. Se acabó la época en la que estudiar música era sinónimo de bohemia y, por esa razón, muchos padres desestimulaban, o no les permitían, a sus hijos, seguir la carrera musical.
Hoy, los resultados de todos estos esfuerzos universitarios, para no hablar del de otras escuelas de formación musical, ya se empiezan a ver. Basta participar en cualquiera de los festivales de música que, casi cada fin de semana, existen en Colombia. En ellos se constata el interés de nuevos grupos por hacer música a partir de ensambles novedosos y de nuevas propuestas innovadoras y muy creativas. Parece que ahora sí, el país ha comenzado a reconocer en la música, su función formadora de mentes disciplinadas, rigurosas, responsables, creativas, que pueden trabajar en equipo y saben reconocer las propuestas de otros.
Pero, aquí, los tolimenses lo afirmamos todos los días: somos individualistas y autoritarios; no sabemos trabajar en equipo y buscamos hacernos notar aún por encima de los demás; nosotros mismos decimos que somos envidiosos y que el mayor placer de un tolimense es hacer caer a quien, con esfuerzo y trabajo, comienza a avanzar y a ser exitoso. Por eso pensamos que la propuesta para construir un sistema departamental de música en el Tolima no va a funcionar.
No va a funcionar porque la propuesta busca la integración armónica entre instituciones locales y nacionales alrededor de un eje educativo; propone actuar en forma coordinada entre las instituciones que ofrecen programas de educación musical; busca llegar a un trabajo concertado entre la Alcaldía, la Gobernación, Batuta, y los ministerios de Educación y de Cultura; pretende fortalecer la enseñanza de la música en el sistema educativo regional; proyecta articular voluntades, iniciativas y esfuerzos de diversa índole, donde todos quepan; considera necesario apoyar la consolidación de la Secretaría de Turismo en Ibagué y fortalecer la Orquesta Sinfónica del Tolima como uno de los resultados de este trabajo de todos.
Lo anterior significa que, para que el sistema funcione, es necesario que todos, especialmente los líderes de las organizaciones, muestren voluntad política hacia la construcción de un proyecto colectivo y que todos nos pongamos de acuerdo para articular esfuerzos que apunten hacia el mismo fin. Y, si no tomamos la decisión de trabajar por la ciudad, por la música, por la formación musical de las nuevas generaciones, por la enseñanza y la divulgación de la música para el disfrute de la ciudadanía, la propuesta no va a funcionar.
Las condiciones están dadas para que todos nos unamos en función de desarrollar un trabajo conjunto y la reunión de la semana anterior mostró un intento de trabajar de manera concertada. Allí estaban los secretarios de Educación, las rectoras del Colegio Amina Melendro y del Conservatorio, las universidades y representantes de algunos grupos que hacen música. Los participantes nos fuimos de la mesa de trabajo con la tarea de incluir a otros, que estén trabajando por la música desde diferentes perspectivas, para comenzar a los procesos con una información completa sobre las entidades que forman en música o la divulgan. Este es un proyecto a largo plazo, y tenemos que recuperarnos porque ya perdimos mucho tiempo. Ahora, nos falta que todos pensemos en la música, primero, como un bien social. Luego, lo haremos como una fuente de negocio y de crecimiento económico.